jueves, 15 de julio de 2010

El diario de Roldán


Esta semana Proyectos Ultravioletainauguró una exposición que me provocó muchísimo interés desde que, hace algunos años, se habló en sobremesas del objeto que da origen a este trabajo de Brenner. Lo galeristas describen este trabajo con el siguiente texto:
“El Diario de Roldán es la primera muestra personal de Juan Brenner en Proyectos Ultravioleta. En ella, Brenner explora la delgada línea entre realidad y ficción, a partir de un object trouvé que llegó a sus manos hace más de 4 años y que finalmente dará a conocer en esta muestra: el diario de Roldán. Éste fue confeccionado por el mismo Roldán, quién trabajó como guardaespaldas con una familia de la alta sociedad guatemalteca mientras también vivía con ellos. El diario incluye 8 fotografías de corte colegial que fueron robadas por Roldán, en las que aparecen tanto la niña a quien cuidaba como sus amigas adolescentes. Adentrarse en sus páginas es obtener acceso directo a la mente de este personaje característicamente guatemalteco. Allí encontramos un mundo imaginado donde se refugia de su triste y solitaria realidad, y se apropia de las voces de algunas de las jóvenes cuyas fotografías ha robado. Usando la primera persona, el guardaespaldas se escribe a sí mismo un amplio repertorio de mensajes motivacionales, dedicatorias de amistad e inclusive, uno que otro mensaje de amor.”

Tuve la oportunidad de asistir a la inauguración de este proyecto y de contrastar las ideas que llevaba en la cabeza, con las que propone su autor en esta pieza. En principio me parece un tema bastante complejo e inflamable, pues aunque originalmente según el texto de presentación el trabajo revisa el rol de ese gran desconocido que representa un guardaespaldas, considero que en realidad es un profundo cuestionamiento a la tensión entre el poder, el subalterno y el deseo.
No pretendo sino hacer una breve reseña de una pieza que me parece particularmente rica y que, como en una de las funciones del arte, permite vernos y sentir escalofrío de nosotros mismos.
Un síntoma bastante evidente de la tensión poder-subalterno-deseo es el prejuicio, esa capacidad que tenemos para hacer un juicio de valor sobre algo o alguien sin conocer las condiciones particulares del objeto-sujeto y utilizando ideas “validadas” socialmente sobre lo que representa eso que pre-juzgamos. Así nos acercamos a este trabajo con ciertas ideas sobre un guardaespaldas, quién contrata los servicios de un guardaespaldas y qué le es permitido desear a uno y a otro. El impacto entonces se da cuando vemos la pieza en conjunto y descubrimos que,

a) todo era según nuestras ideas:
-el guardaespaldas que duerme en un catre, usa gms, tiene unas suavechapina, una cruz de plástico, un cortauñas barato, etc;
-el guardaespaldas en su soledad y aburrimiento no le queda otra que ficcionar su entorno y fantasear con que puede ser novio de la niña que cuida.
-una chica que usa guardaespaldas no tiene por qué saber sobre la vida de él, porque es una relación puramente profesional, ellos hacen su trabajo.


b) la cosa es más complicada de lo que parece
- La intimidad del cuarto del subalterno es invadida para “revisar” cómo vive, la forma en que está simulado el cuarto del guardaespaldas puede ser también un cuarto de una cárcel luego de un cateo (colchón levantado, pertenencias en el piso), bella metáfora de ese sucio y cotidiano ejercicio de poder de “te voy a registrar tu bolsa, no sea que me estés hueviando”.
- El superlativo de esa metáfora de la invasión surge como una especie de ajuste de cuentas, al guardaespaldas que es la sombra armada de una familia, hay que revisarle también su vida, secuestremos su diario para revisar qué está pensando-tramando.
- El diario es la habitación, simbólicamente es ese espacio cuadrado donde uno puede ser sin tapujos, donde la desnudez es cotidiana y puede darse rienda suelta al deseo, el espacio de la imposibilidad. Surge la pregunta, ¿puede desear el guardaespaldas? O el deseo es una marca registrada de una clase, del poder. Como en Sacher-Masoch, es el de tu misma clase, el que luego por medio de la simulación y el juego, se convierte en un subalterno con quien se juega al poder-deseo, ahí sí se vale, simulándolo, pero ¿y si no es así, y si el subalterno desea, y si encuentra en la escritura de su ficción el correlato de su realidad, y si en su diario se reinventa, qué pasa?
- ¿es tan insoportable la ternura, viniendo de un guardaespaldas? (varios de sus textos son felicitaciones por su cumpleaños, también en su habitación hay una foto familiar de cumpleaños, de alguien que podría ser el protagonista del diario, con niños -sus hijos quizás- en sus brazos)
- En la entrevista audiovisual el personaje que habla pareciera ser una mujer por sus carcterísticas físicas, y por el género que usa al hablar, pero que la alteración de su voz (por motivos de seguridad, según explican), es una voz masculina (acá un intenso espejo simbólico, quién habla ahí, ¿Roldán o la niña que cuida?). Ese personaje habla sobre su relación con el guardaespaldas y dice algo como “si va a tomar agua o va al baño, no me entero, pero cuando yo llego al carro al parqueo él tiene que estar ahí”, también habla de que sería oportuno acercarse más, tener ese intercambio vital con ellos, conocerlos más así, llegado el momento que tuvieran que arriesgar su vida por la seguridad de sus protegidos lo harían también como un gesto de amistad. Bueno, un concepto un tanto duro de la amistad.
-Ejercicio: A la cita de José José que funciona como epígrafe del texto de presentación de la exposición “Mira si me has hecho enloquecer que en lugar de aborrecerte te deseo”, sustituya la voz de quien la dice de la siguinte manera:
-Roldán se lo dice a la chica que cuida.
-La chica que cuida se lo dice a Roldán.
-Usted se lo dice al espejo.
 

C) Uno de los cuestionamientos más valiosos de esta pieza está en el trabajo del artista, el arte y sus motivos; para el caso, Brenner que al venir de la fotografía conoce esa distancia entre lo que origina la obra de arte y la obra misma (tan clara físicamente en la foto), parte de un objeto (el diario) para elaborar una nueva red de signos entorno a él.
Así dado que el diario se presenta como un objeto encontrado (esto es un objeto que al desplazarlo de su espacio cotidiando como signo, toma un nuevo significado) que llegó a manos del artista, podemos llegar a creer que es un diario real, y si así fuera el caso, qué implica exponer un diario íntimo como un objeto encontrado, sangra la herida antigua de la ética de la representación.
Probablemente hubo un desatino en la comunicación de la exposición al llamarlo objeto encontrado, quién sabe, importa creo, la posibilidad de cuestionarnos y de cuestionar al artista, proceso natural también al arte y parte de su magia, ¿tiene el arte límites en el otro?, ¿espantas a los zopilotes o tomas la foto?, ¿expones la intimidad del otro o la de uno? , en fin. Vale la pena no parar de preguntarnos.
Claro está, hay muchas más lecturas que A y B, en todo caso, me parece un trabajo con muchas aristas, como comentó un amigo “la museografía es increíble”, sin duda, gran trabajo hacen los compadres UV, y no está demás decir que Brenner además de ser un gran fotógrafo, ha dedicado buena parte de su trabajo a explorar estas tensiones sociales, éticas y estéticas. Recomendado ver esta expo para vernos un poco, para encontrarnos y detenernos a pensar en esos juegos que jugamos todo el tiempo.

La expo está en Proyecto Ultravioleta, pueden matar dos pájaros de un tiro yendo el 21 de este mes a las 20:00 a la presentación de la Toma 5 de Catafixia, que será en el mismo espacio, así libros más Roldán queda un buen combo.





1 comentario:

ixmucane dijo...

Magnífica reseña. Tiene razón Miss Trudy con lo de "sabio amigo" :-)

Quisiera agregar algo, aún sin ver la exposición, y me dices si le va o no, o, como dice la Chimoltrufia, si tengo o no tengo razón ;-)
Me parece que en esto, según lo que describen Miss Trudy y tú, hay además algo de "reality show" y la demanda de lo "real". Esto de que sea "basado en hechos reales" parecería ser parte del juego. Desde siempre se ha tenido el deseo de obtener retratos fidedignos de lo que desconocemos, una combinación de interés y morbo, un deseo que creemos ver satisfecho ya sea por crónicas de viajes, presentación de grupos "folclóricos", exposiciones en museos, fotografías y documentales . A partir de los noventa empezó la fascinación por el talk show y el noticiero amarilllista, tipo "primer impacto".
Sin embargo, como se ha visto y discutido, estas instantáneas no tienen el valor objetivo que pretenden. El solo hecho de seleccionar una parte del todo constituye en sí ya un acto de subjetividad, la cual es duplicada por el observador, como bien lo mencionas aquí. Puedo imaginar que la mayoría que ve esta exposición no son guardaespaldas, por lo que, como también dices, no se espera que el espectador se identifique sino que ingrese en una otredad cuya existencia intuye a través del prejuicio. Sin embargo no es un retrato real, sino uno construído. Por eso me encanta la imagen que planteas con el espejo: quieres ver al otro, pero, al final, te estás viendo a ti mismo.

En cuanto a lo del deseo del subalterno, ¿conoces la película mexicana "Batalla en el Cielo" de Carlos Reygadas?

Mil gracias y saludos.