jueves, 20 de agosto de 2009

Sala de cine A-III



para A.

Esa oscuridad de sábanas en movimiento
es propia de cierto tipo de ángel
de cierta familia de ángel travieso.
Uno que flota por esta nuestra habitación de sombras
que se le percibe cuando los bajos del audio son muy fuertes
o cuando aprietas mi mano y me susurras
un dato extraño de la película.
Señalas a la pantalla
y tus ojos se mueven como explicando
luego los posas sobre mí
y yo perdido, sin entender muy bien lo que me dices
veo claramente al ángel materializado en ti.
Sus alas son a veces blancas sobre las butacas
y sus manos son tibias
y en su sonrisa puedes reconocerlos
también cuando te dicen al oído "¿viste como usa los espejos?"
o se acercan, discretos y te besan
y de mí empiezan también a salir alas.

5 comentarios:

David Lepe dijo...

Nice...

MarianoCantoral dijo...

la mutación del amor frente a una pantalla.

Luisa F.S.C. dijo...

aaayyy todavía hay fé en el amor. Lindo poema.

igne fatui dijo...

te mando un saludo desde cobán... están buenas tus letras, te agrego a mi lista

Pablo Bromo dijo...

Muy bonito usté, hasta me acaricié el ala izquierda...

Salucita bro, P.