miércoles, 16 de enero de 2008

Albures


Hace algunos días me hicieron el comentario de que todo estaba bien hasta que hablaba, que cuando hablo se me sale el niñón, el adolescente, el patojo chabacán y alburero que no puede terminar una frase sin decir algo ininteligible para sus interlocutores, claro, no me refiero a los más duchos, a los iniciados en la rasposa mística de la calle que comprenden aquellas palabras.

Tiernito albureador me llamó una vez un amigo, quien a la vez es un tremendo albaricoque para rifar con tranquilidad el caliche natural de las esquinas; y revisando por aquí y por allá, mi tremenda comodidad en todo esto, en que para el segundo convivio navideño que hicimos en el pequeño y acogedor reino del Fellini nos la pasamos viendo una lica de César Bono, musicalizada por Chico Che, “uy que miedo, mira como estoy temblando”, cantaba esa especie de Ray Connif cumbiero y guapachoso del amigo estado de Tabasco, no sabía yo como era la imagen de Chico Che, se parecía a Mario Bros, con su overol rojo, camiseta blanca, lentes y el pelo largo. Y yo, comodote, cantando “quel dólar va pararriba y el peso sigue bajando, uy que miedo mira como estoy temblando… revisando todo eso, pues que y qué le vamos a hacer, si nos gusta arrinconar al lenguaje, o por lo menos creer que lo hacemos...

Pero bueno, es que chabacanotes que somos, hemos creado toda una red simbólica de albureros, ahí nos ven, tirándole piedras al lenguaje como quien trata de bajar mangos de un palo, del palo aquel que cura el jiote (como diría un gran maestro)...

particular homenaje a mis compañeros escritores/albañiles del tractor con quienes tanto hemos compartido en estas barroquísimas artes.

Insisto, chancleta es una palabra hermosa.

4 comentarios:

luis dijo...

Cuánto albur se respira en tus esquinas, majecillo, tu albur es contagioso. Biyuyo también es otra palabra hermosa.

Mario Cordero dijo...

Y como diría el mismísimo Chico Che: ¿Quién compó chapatitos? ¿Quién compó? Jajaja
Ya hacía falta un nuevo post tuyo.
Sólo en el albur el lenguaje es nuestro; sin la chabacanería, nos llamaríamos todos RAE.
A mí se me ocurren miles de palabras maravillosas; chancleta y biyuyo son buenos ejemplos.

Juan Pablo Dardón dijo...

Buen post mano, que cague de risa en recordar todas las licas mexicanas de sabor picoso. Saludos compay.

Claudia Navas Dangel dijo...

Que buen texto, qué es biyuyo?