martes, 22 de abril de 2014

notas al pie de #edipo





Ha sido difícil revisar el material, una búsqueda en tuíter y vuelve a doler el plexo solar (vaya palabra hermosa para un dolor tan extraño). Pareciera ser que siempre hay una parte de uno deseando entender de dónde viene ese dolor en la boca del estómago, digo, es un juicio, es el pasado, es un pueblo que, muy probablemente, muchos nos conocemos, y basta con leer un par de líneas para volver a sentir ese dolor. Parece pues un dolor en la memoria, alguna vez leí a un filósofo que decía que la voz era una de las partes más importantes del ser humano y que no tenía cuerpo, y me hace pensar en la memoria, quizá sucede algo parecido, cuando uno pierde la voz por alguna enfermedad respiratoria todo el mundo se transforma, pasa entonces cuando entramos a esos lugares oscuros de la memoria, bastante más que un resfrío, duele algo profundo, quebrarse por dentro y sentirlo, la parte consciente sabe que hay una distancia, muchas distancias, entre la mujer que da el testimonio de cómo mataron a su padre de un machetazo en 1982 y escribir estas líneas sobre ese mismo testimonio. También es retórico decir que nunca vamos a entender el dolor de esta mujer, aunque sea verdad, entonces añadir, nunca vamos a entender el dolor que sentimos nosotros con esta mujer, y en ese no entenderlo precisamente mientras se siente, pareciera haber una puerta, una campo santo en la memoria donde nos vuelven a doler todos nuestros muertos.





retrato para demo480 from julioserech on Vimeo.

lunes, 14 de abril de 2014

A un cuerpo que mira la luna


La luna atraviesa la noche
entre
el corazón
y
los días.

Ciclo es, fertilidad que se anuncia,
semilla
que entra por la ventana,
maíz
de los sueños.

Con la luna,
atravesamos
el cielo,
como
su luz al cuarto,
como
estrellas al tiempo.
Luna
llena,
luna
nueva.

Soñar es otra forma de atravesar la muerte.

La
Abuela cierra nuestros ojos,
nos
enseña a leer el mapa del cielo negro,
luz
de la sombra.

Cierra
nuestros ojos

y nos canta una canción de amor a la noche.
Ahí
donde todo es negro,
donde
el corazón se duerme,
nos
dice que parecemos
silvestres
flores de muerto,
que
se mueven suavemente con la brisa.

miércoles, 9 de abril de 2014

La estaca II

Un burro
es ese animal
que muy probablemente
ayudó a cargar mucho del material
que se usó para construir
el edificio donde usted posa el culo,
señor rector.

Un burro,
señores del consejo,
lleva sobre el lomo
cualquier cosa que le pongan encima,
y recibe palos,
e insiste.

Se da por poner al burro siempre
para señalar al alumno torpe
al estudiante que le cuesta.
Lo que nos vuelve a todos
bastante burros:
lograr salir de ese pantano
de infinita mediocridad
que ustedes se han cargado al lomo
no es tarea fácil.

Tenemos bien clara la cantidad de víboras
a quienes ustedes han condecorado
señores del consejo,
tengan ustedes claro
que un buen día de estos
un burro cargará sobre su lomo
la piedra plana con la que taparán sus tumbas
y aquella bestia noble
fuerte
necia
nada tendrá que ver con ustedes
y con el epitafio sobre sus cabezas:
"yace acá un canalla
púdrase su cuerpo
y su memoria".





sábado, 5 de abril de 2014

La estaca

Me hablaste de los perros
que se dedican a lamer
las ingles podridas del poder:
un viejo gordo, blanco, barbado
que toma ron añejo con coca cola
mientras estos perros lamen
lo que alguna vez fueron sus genitales.
Me hablaste de cómo estos perros
entregaban cualquier cosa
hasta sus menudos rabos sarnosos
con tal de conseguir que el viejo gordo
barbudo, blanco, rubio quizá, da igual,
abriera un poco más las patas.
Estos perros, me dijiste,
se comen nuestros sueños
como si rompieran bolsas de basura
un martes por la mañana sobre la acera.
Y entonces pensé que no era necesaria la metáfora,
que estos tipos, estos abogados,
son en realidad unos hijos de la gran puta.
Y entonces nos pusimos a escribir la historia otra vez
para asegurarnos que estos traidores,
los perros lame huevos de la historia,
sean recordados por sus nombres,
para que empecemos, por lo menos,
a ponerle nombre al origen de la violencia,
el nombre de cada uno de los perros
el nombre de cada uno de los gordos asquerosos
que tiran nuestros huesos por el costado de su silla.

martes, 1 de abril de 2014

Oldis bot goldis III

Acá una serie de poemas que serán más o menos del 2002 y que hasta ahora estaban guardados en un archivo más bien melancólico, poemas de juventud que les dicen

        14
  
Me tapás los ojos por la espalda
y de inmediato adivino
que sos una sombra con hermosos pechos.
Tu aroma clandestino
y la orilla gris de tus zapatos te delatan;
por lo demás sos la única persona
que me tapa los ojos por la espalda
y que desaparece cuando enciendo la luz.



Dedicatoria

A mis codos y a mis nalgas
por su incondicional apoyo.




Ausentes.

Cuando dos soledades se encuentran en el laberinto
Y se ven, infinitamente reflejadas,
Tiemblan,
Sucumben ante la lluvia.
Se merecen un vaso de agua a media luz,
Una oscuridad entre los ojos,
Un laberinto en el cabello,
Un cielo,
Dos infiernos,
Cuarenta espejos.
Se merecen una golpiza
Y una tormenta,
Un suspiro,
Un vuelo,
Un libro,
Una sonrisa.
Se merecen morir y amar
El resto
Lo negocian,
Lo reciclan
O simplemente
Lo omiten.




Devoción

Un libro sobre mi mesa
Reza fervorosamente el rosario:
Trescientos sesenta y cinco misterios,
Veinticuatro Hijos Nuestros,
Sesenta Aves Marinas.



*

Se quedó parado viendo una foto del Hermano Pedro
hasta que lo sacaron de la iglesia.
Sacó un frasquito y lo empezó a oler,
de seguro allí llevaba al Hermano Pedro.



Tanta Noche

No lo he aprendido,
Y sobrevivo al mundo
Sin más soledad que la nuestra;
Te abrazo ignorante de todo,
Nos quemamos,
Nos fundimos,
Es una lucha que procuramos,
Nos defendemos.
Se sacuden pájaros del vidrio,
Mojan nuestros labios,
Respiran en cautiverio tus suspiros.
Tu amor es algo que no enseñan los libros.
Las campanas gritan versos que no oímos.
Algo de mi te besó antes los pechos,
Algo de ti me escribió amor en las manos,
No lo he aprendido del todo.
Amar es sobrevivir desnudos
En el asidero del frío
Despertar solo
Y contigo.



*
Dos niños se dibujan el rostro
con los crayones de cera de sus labios,
se ríen,
juegan a ser grandes
mientras la oscuridad invoca la lluvia.
Alguien canta en la ventana.
Se quedan viendo,
nada más.
Ahora son todo:
niños correteando bajo el agua
que se ríen del destino
que aprendieron a olvidar.
Se dibujan el cuerpo
con los crayones de cera de sus manos
y bailan.


*
Al morir
se resucita llorando
No tenés que esconder la mirada
¿no ves que hermosa
es esta tarde nublada?


*
Alguien dijo que la literatura era mejor,
mentira,
somos más cuando nos amamos.
He despertado
muchas veces entre libros
y jamás he sonreído.